Latino-Poemas
¡Regístrese Ahora!     Conectarse

Consultar

Otros

Usuarios conectados

25 usuario(s) en línea (4 usuario(s) navegando Poemas clásicos)

Registrados: 0
Invitados: 25

más ....

Licencia

Licencia Creative Commons

Delmira Agustini :  Visión
 
¿Acaso fue en un marco de ilusión,
en el profundo espejo del deseo,
o fue divina y simplemente en vida
que yo te vi velar mi sueño la otra noche?

En mi alcoba agrandada de soledad y miedo,
taciturno a mi lado apareciste
como un hongo gigante, muerto y vivo,
brotado en los rincones de la noche
húmedos de silencio,
y engrasados de sombra y soledad.

Te inclinabas a mí supremamente,
como a la copa de cristal de un lago
sobre el mantel de fuego del desierto;
te inclinabas a mí, como un enfermo
de la vida a los opios infalibles
y a las vendas de piedra de la Muerte;
Te inclinabas a mí como el creyente
a la oblea de cielo de la hostia...
-Gota de nieve con sabor de estrellas
que alimenta los lirios de la Carne,
chispa de dios que estrella los espíritus.-
Te inclinabas a mí como el gran sauce
de la Melancolía
a las hondas lagunas del silencio;
te inclinabas a mí como la torre
de mármol del Orgullo,
minada por un monstruo de tristeza,
a la hermana solemne de su sombra...
Te inclinabas a mí como si fuera
mi cuerpo la inicial de tu destino
en la página oscura de mi lecho;
te inclinabas a mí como al milagro
de una ventana abierta al más allá.

¡Y te inclinabas más que todo eso!

Y era mi mirada una culebra
apuntada entre zarzas de pestañas,
al cisne reverente de tu cuerpo.
Y era mi deseo una culebra
glisando entre los riscos de la sombra
a la estatua de lirios de tu cuerpo!

Tú te inclinabas más y más... y tanto,
y tanto te inclinaste,
que mis flores eróticas son dobles,
y mi estrella es más grande desde entonces.
Toda tu vida se imprimió en mi vida...

Yo esperaba suspensa el aletazo
del abrazo magnífico; un abrazo
de cuatro brazos que la gloria viste
de fiebre y de milagro, será un vuelo!
Y pueden ser los hechizados brazos
cuatro raíces de una raza nueva:

Y esperaba suspensa el aletazo
del abrazo magnífico...
¡Y cuando,
te abrí los ojos como un alma, y vi
que te hacías atrás y te envolvías
en yo no sé qué pliegue inmenso de la sombra!

Poeta
Delmira Agustini
Editor
Poeta TrabisDeMentia
Poemas del mismo poetaMás poemas
Rss del poetaRss del poeta
EstadísticasEstadísticas
 
Poema
Fecha 3/6/2012 14:59:22
Lecturas 912
Favoritos 0
Enviar a un amigoEnviar
Versión imprimibleImprimir
Crea un documento PDF con el poemaCrear un pdf
Recientes
LAS VOCES LAUDATORIAS
TUS OJOS, ESCLAVOS MOROS
SELENE
EN EL CAMINO
EL DIOS DUERME
Al azar
SELENE
¡Oh Tú!
La sed
El raudal
El nudo
Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.

Poetas al Azar

Etiquetas

Login

Nombre:

Contraseña:

Recordar



¿Recuperar la contraseña?

Regístrese

Navegar por los temas